Tuesday, February 9, 2010

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Ancient MesoAmerica News Updates 2010, No. 4: Santo Nombre, Puebla - INAH Reports on Completion of the 2009 Season
Last December the 2009 exploratory exacations were completed at Santo Nombre, a large archaeological site located north of Tehuacán, in the Mexican state of Puebla. Among the local residents of the nearby village of Tlacotepec de Benito Juárez the site was known as "Los Teteles", the Mountains. The site was explored for the first time in the 1960s by MacNeish and an INAH survey took place in 2004. This archaeological zone has been renamed Santo Nombre and will be opened to the public in 2012. Exploration of the site started in 2008; the site measures some 51 hectares and harbors several buildings in an architectural "talud-tablero" style related to or influenced by Teotihuacan. The largest building has a base of 100 by 50 meters and a height of 22 meters. The Instituto Nacional de Antropología e Historia reports on this site in their February 8, 2010, webnote, summarizing the most important archaeological findings of the 2009 season and on the importance of the site within the larger context of Mesoamerica(edited by AMaNU; photo: INAH):

Exploran Santo Nombre - Un sitio arqueológico localizado al norte de Tehuacán, Puebla, que presenta ciertas similitudes arquitectónicas con la antigua Teotihuacan, es explorado por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), el cual, por su ubicación, fue un punto importante entre las rutas prehispánicas de comunicación del Centro con el Golfo y la costa oaxaqueña.
Se trata del sitio arqueológico Santo Nombre, que se extiende sobre una superficie de más de 51 hectáreas donde están emplazadas diversas estructuras monumentales de estilo teotihuacano, la mayor de ellas de 22 metros de alto y una base de 100 por 50 metros.
Este lugar, que de acuerdo con la lista de nuevos sitios anunciados por la Presidencia de la República abrirá al público como zona arqueológica antes de 2012, “contribuirá a llenar un vacío dentro del mapa de la arqueología mexicana, pues hasta el momento no se han investigado asentamientos en esta región, que es clave para entender la interacción que mantuvieron en la época prehispánica las áreas del Centro, Golfo y oaxaqueña”, informó el doctor Blas Castellón, responsable del proyecto arqueológico.
Con un emplazamiento estratégico desde el que se vislumbran las cumbres del Popocatépetl, el Pico de Orizaba y La Malinche, Santo Nombre o “Teteles” (montículos), como se le conoce entre los pobladores del ejido Santo Nombre, del municipio poblano de Tlacotepec de Benito Juárez, fue ocupado con distintas intensidades durante más de un milenio, aproximadamente del 400 a.C., al 600-700 d.C.
“Este sitio arqueológico posee una influencia teotihuacana muy clara, sin embargo, no es teotihuacano en sí mismo. Considero que este espacio se desarrolló a partir de una dinámica local, muy probablemente sus antiguos habitantes fueron los antecesores de los actuales grupos indígenas popolocas.
“Los edificios de Santo Nombre revelan una imitación de las formas que prevalecían en Teotihuacan; no hay que olvidar que ésta era la gran urbe del Altiplano Central en el periodo Clásico (200 y 600 d.C.) y su influencia fue muy importante en toda Mesoamérica. Es así como los pobladores de Santo Nombre decidieron crear su propio conjunto arquitectónico estilo teotihuacano, en medio de su zona de monumentos”, explicó el arqueólogo del INAH.
“Hay conjuntos de tres templos, como es el caso de la llamada Plaza Gran Altar, que imitan lo teotihuacano. A lo largo de la Calle de los Muertos de Teotihuacan existen 23 conjuntos de este tipo, sin embargo, no son tan grandes como éste.
“La Plaza Gran Altar es una muestra de la influencia teotihuacana en la región sureste de Puebla, lo cual sugiere rutas de intercambio con otras regiones más lejanas como la Costa del Golfo y Oaxaca. Los “Teteles” se revela hasta ahora como un punto importante en las rutas de comunicación antiguas y como centro urbano de primer orden durante el Clásico mesoamericano”.
Los trabajos de la primera temporada de campo en Santo Nombre, los cuales se ampliaron durante seis meses y finalizaron en diciembre pasado, abarcaron labores topográficas, de limpieza en algunos montículos, y de exploración y consolidación en un par de construcciones: la Estructura Sur, de la Plaza Gran Altar, y un cuarto habitacional nombrado la Casa del Nahual.
La arqueóloga Ivonne Pérez, jefa de campo, detalló que las técnicas topográficas permitieron describir y delinear aproximadamente diez hectáreas que abarcan la zona nuclear en la que se distribuyen 25 monumentos, una cancha de juego de pelota y cinco plazas, dos de ellas del tipo hundidas. La mayor parte de las edificaciones se hallan orientadas al poniente, en dirección al Popocatépetl.
Justo una de las sorpresas de la temporada de campo la brindó la excavación parcial de la Estructura Sur, de 30 metros de frente y 7.0 metros de alto, que forma parte de la Plaza Gran Altar. Además de su técnica arquitectónica de talud-tablero, característica de Teotihuacan, se ubicaron materies que indican que antes de ser desocupado, quizá en el Clásico Tardío (600 d.C.), este edificio fue “matado” mediante una compleja ceremonia. “Considerables cantidades de carbón señalan que para clausurar esta construcción se llevó a cabo una gran ofrenda que implicó la incineración de maíz, frijol, calabaza, chile y otros alimentos, junto con cuentas de collar, vasijas, incensarios, sahumadores, conchas y caracoles marinos. Todo lo cual fue arrojado sobre la fachada”.
”Se trata de una ofrenda al edificio, el que seguramente es una representación de la montaña sagrada, del cerro de los mantenimientos en el que se encuentran los alimentos y las deidades de la agricultura”, detalló Ivonne Pérez.
Asimismo, las piedras labradas del edificio, en el que posiblemente residía una clase sacerdotal, fueron desmontadas y colocadas como relleno, para luego ser sellado con rocas y barro. Una segunda temporada de campo en Santo Nombre, uno de los Proyectos Especiales del INAH, conllevará la exploración y consolidación de la Estructura Oriente (de 50 metros de frente por 12 de altura), el más grande de la Plaza Gran Altar.
El arqueólogo Blas Castellón concluyó que la intención es poner en valor las construcciones prehispánicas que circundan esta plaza hundida, que abarca alrededor de 200 metros cuadrados, antes de 2012 para la apertura pública de Santo Nombre, así como otras estructuras. (Modificado el lunes, 08 de febrero de 2010)(source INAH)

Wednesday, January 27, 2010

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Ancient MesoAmerica News Updates 2010, No. 3: Exhibition "Hablar con barro," Museo Regional de Historia de Aguascalientes
Recently the exhibition "Hablar con barro" was opened in the Museo Regional de Historia de Aguascalientes. At this exhibition 120 ceramic objects are shown, divided over four rooms and spanning the various Prehispanic cultural traditions of the region in which the "culturas del Occidente" in Mexico florished (states of Michoacán, Colima, Nayarit, Jalisco and Guanajuato). The oldest ceramic objects shown are some 4,000 years old. The website of the Instituto Nacional de Antropología e Historia posted a short review of the exhibition in its January 26, 2010, release. The exhibition is open until the end of May 2010 (edited by AMaNU):
El barro reconstruye el pasado - El barro les ‘habla’ a los arqueólogos, cada fragmento o pieza hecho con este material contiene información relevante que sirve a los investigadores para reconstruir la historia de las sociedades prehispánicas. Este es uno de los aspectos que aborda la exposición Hablar con barro, que se presenta en el Museo Regional de Historia de Aguascalientes, y que reúne 120 objetos de cerámica, algunos con una antigüedad de más de 4 mil años.
Los materiales cerámicos brindan a los arqueólogos elementos para fechar y establecer el periodo de ocupación que hubo en determinado sitio, la interacción entre pueblos, e incluso conocer sobre su vida cotidiana y forma de pensamiento, en el caso de aquellos que cuentan con diseños y color.
De manera particular, los cajetes, ollas, platos, figuras humanas y zoomorfas que conforman esta exposición, dan cuenta del desarrollo de la llamada cultura de Occidente, que se conformó por grupos prehispánicos que se establecieron lo que hoy son los estados de Michoacán, Colima, Nayarit, Jalisco y Guanajuato.
Organizada por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), Hablar con barro, integra 120 piezas de esta región, algunas de las cuales han sido datadas hacia 2500 a. C. “La exposición busca subrayar la importancia del barro en nuestra cultura y explicar cómo lo utilizaban nuestros antepasados para la elaboración de magníficas piezas”, informó la antropóloga Lourdes Herrasti, directora del museo regional.
La especialista quien también diseñó el guión de esta exposición que permanecerá vigente hasta finales de mayo, indicó que se trata además de un recorrido cronológico, mediante representaciones cerámicas de los periodos Preclásico (1800 a.C. – 200 d. C.), Clásico (200 – 900 d. C.) y Posclásico (900 – 1521).
Comentó que en el Preclásico y Clásico había pequeñas aldeas agrícolas con jerarquías sociales; a finales del Posclásico, las sociedades se volvieron más complejas y recibieron la influencia teotihuacana, y se formaron señoríos independientes con el influjo de Tula y se impuso el señorío purépecha. En todas estas etapas, el barro siempre fue un elemento vital en su cultura.
Los objetos de la muestra se exhiben en cuatro salas, en las que se explica su origen, características, técnicas y decorado. “Uno de los propósitos es resaltar esta idea de que el barro les ‘habla’ a los arqueólogos, les explica cómo eran las sociedades prehispánicas”, expresó la directora del recinto.
La primera sala ubica al público en el espacio y en el tiempo, a través de un mapa de México que delimita a los estados que forman parte de la región de Occidente, y refiere la transformación de la cultura que se desarrolló en esta zona, comparándola con lo que sucedía simultáneamente en el centro, el norte, el Golfo de México y el sureste del país. La segunda sala aborda las diversas técnicas y las dificultades que tuvieron estos pueblos para modelar el barro y decorarlo. Quienes trabajaban este material buscaban imitar a las plantas o los animales, por lo que algunas vasijas tenían forma de guajes o bules.
Asimismo, representaban figuras humanas, su forma de vestir, de adornarse o el estatus que ocupaban, como en el caso de aquellos que tenían el cráneo deformado. “Tenemos vasijas, cajetes, ollas, algunas decoradas con mucho detalle y de vivos colores; también hay sartales, orejeras y figuras humanas, de 45 o 50 centímetros, así como figuras zoomorfas, entre ellas un perrito, un oso y un jaguar cargando una tortuga”, detalló Herrasti.
La especialista comentó que las piezas no sólo fueron moldeadas a mano —lo que implicaba ya en sí una gran habilidad—, sino que para lograr que algunas fueran huecas debían hacerlas por partes. En cuanto a los colores que utilizaron, explicó que los habitantes de la región molían en un mortero rocas y minerales para colorear las vasijas. La policromía podía ser aplicada antes o después de meterlas al horno. Los tonos más frecuentes eran el rojo, el negro y el blanco, con los cuales también hacían combinaciones.
Al referirse a los acabados —que podían ser alisado, bruñido o pulido— y sobre los decorados, la antropóloga indicó que existía el decorado “al negativo”, que consistía en pintar una parte de la vasija antes de ponerla en el horno. Otra parte se cubría con cera para que conservara el color del barro, y cuando se ponía a cocer, la cera se derretía y la pieza salía con dos tonos. A través de este procedimiento se hacían grecas, figuras geométricas, o de animales, como se observa en una vasija con el dibujo de un ave.
La tercera sala exhibe piezas con representaciones de fauna y pequeñas figuras humanas —de 15 centímetros—. “Hay ejemplos de mujeres embarazadas y una cuna con un bebé”. Finalmente, cuarta sala presenta instrumentos musicales hechos con barro, como flautas, ocarinas, silbatos y sonajas. Este material también fue empleado para elaborar herramientas, como cinceles, pinzas, punzones, hachas y algunos adornos, como aretes.
De igual manera, se exhiben figuras humanas que portan taparrabos, pectorales, cascos, armas, pintura corporal o blusones de guerreros. Las figuras femeninas presentan faldas, collares, pulseras, aretes y peinados. Algunas imágenes muestran escarificaciones, que eran marcas en la piel a modo de tatuajes que generalmente se realizaban en los hombros.
En opinión de la titular del Museo Regional de Aguascalientes, manifestó que todas estas técnicas ya están en desuso, pues ahora se elaboran ollas o vasijas vidriadas para cocinar. Sin embargo, el arte en barro aún refleja una gran creatividad, como se aún observa en las artesanías de estados como Michoacán, Guerrero, Jalisco y Guanajuato.
La muestra Hablar con barro se presentará hasta finales de mayo en el Museo Regional de Historia de Aguascalientes, que se ubica en Venustiano Carranza 118, Centro Histórico, abierto de martes a domingo, de 9 a 18 horas. El acceso es gratuito todos los días para estudiantes, maestros y personas de la tercera edad. Los domingos la entrada es libre para todo público. (Modificado el martes, 26 de enero de 2010)(source INAH)

Tuesday, January 19, 2010

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Ancient MesoAmerica News Updates 2010, No. 2: Atzompa, Oaxaca - New Field Laboratory in Atzompa
Yesterday, Monday January 18, 2010, the Instituto Nacional de Antropología e Historia reported on its website that a new field laboratory will be installed at Atzompa, a small satellite city to Monte Alban in Oaxaca, Mexico. The installation of the laboratory, to be used for the analysis and restoration of various materials (ceramic, lithic, bone, etc.), is part of the continuing archaeological work by INAH specialists in 2010. Furthermore, the site will be prepared to be opened to the public in the near future. The report further contains information on the site itself, which largely was established during the Monte Alban IIIb-IV period, circa AD 650-850. Santa María Atzompa, the full name of the site, is particularly known for its three ballcourts, two of which have been consolidated and restored. The largest ballcourt has a length of circa 70 meters and is at present the largest ballcourt constructed by the Classic Zapotec (edited by AMaNU):
Nuevo laboratorio en Atzompa - A partir de este 2010 se intensificarán los trabajos para dotar de la infraestructura necesaria al sitio arqueológico de Santa María Atzompa, Oaxaca, toda vez que es una de las zonas que se abrirán al público antes de 2012; se trata de un área que ofrecerá una visita alterna al centro ceremonial de Monte Albán.
La doctora Nelly Robles García, responsable del proyecto en este asentamiento que funcionó como una “pequeña ciudad satélite” de la urbe zapoteca de Monte Albán, hacia 650-850 d. C., comentó que hace unas semanas comenzaron los trabajos de habilitación de un laboratorio y la construcción de casetas de vigilancia, mediante recursos del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta).
Dicho laboratorio, comentó la directora de la Zona Arqueológica de Monte Albán, servirá para el análisis y restauración de material cerámico —gris del tipo Monte Albán IIIB IV y otros que difieren de ese estilo—, así como de restos óseos, lítica (por ejemplo, obsidiana que se ha establecido procedente de Hidalgo y Guatemala) y herramientas prehispánicas hechas en varios materiales.
Para este año año, refirió, se espera contar con la aportación de recursos por parte del Gobierno del Estado de Oaxaca, para la construcción del trazo carretero que será el camino de acceso al sitio arqueológico de Santa María Atzompa —aledaño a la comunidad alfarera del mismo nombre—, que se ubica a 8 kilómetros al oeste de la ciudad de Oaxaca.
En lo que respecta a los trabajos arqueológicos, la también presidenta del Consejo de Arqueología del INAH, comentó que la temporada de campo de 2009 fue fructífera debido a que se trabajaron monumentos como un juego de pelota de más de 20 metros de longitud; cabe citar que en Santa María Atzompa se han localizado tres juegos de pelota, dos ellos ya consolidados.
Así mismo, se liberaron y apuntalaron diversas estructuras arquitectónicas que circundan la denominada Plaza A, así como la Casa de Oriente, la Casa de los Altares, y otras edificaciones prehispánicas que enmarcan las terrazas o miradores que están orientados espacialmente hacia Monte Albán, abundó la arqueóloga Robles.
En dicha temporada de investigación, dijo, con la exploración de la Plaza A se pudieron determinar las dimensiones espaciales que llegaron a tener las explanadas para la época Monte Albán IIIB - IV (650 d. C. y el 850 d. C.), pues éstas se vieron reducidas tanto en su tamaño como en los elementos piramidales que las limitaban.
Cabe decir que la generación de empleos con las labores arqueológicas emprendidas por el INAH en Santa María Atzompa, es otro de los aspectos que tienen satisfechos a los pobladores de las comunidades cercanas, pues tan sólo en 2009 fueron ocupadas más de cien personas en distintas actividades.
Atzompa, junto con los conjuntos Cerro del Gallo, El Plumaje, Monte Albán Chico y El Mogollito, rodean el espacio principal de Monte Albán, pero no se trató de un barrio más de la gran urbe zapoteca, sino de una “pequeña ciudad satélite” de la misma.
“Para el periodo 650-850 d. C., en el Clásico Tardío, Monte Albán se expande y establece áreas tan importantes como Atzompa. Por varias cuestiones estratégicas se fundó en la colina norte, porque así se tenía control sobre el fértil Valle de Etla de donde procedía el tributo, y se podía vigilar la Mixteca, con la que había una rivalidad”.
Las canteras que se han localizado en las proximidades de Santa María Atzompa, señalan que además sirvió como un punto para la obtención de piedra con que la que se levantaron los últimos edificios de Monte Albán.
“Santa María Atzompa fue mucho más que un barrio, porque además ayudó a desahogar la concentración poblacional que Monte Albán ya tenía para esa época”, concluyó la doctora Nelly Robles. (Modificado el lunes, 18 de enero de 2010 ) (source INAH)

Monday, January 11, 2010

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Ancient MesoAmerica News Updates 2010, No. 1: Tula, Hidalgo - Some Images for the Excavation of the Xipetotec Statuette
On December 2, 2009, the Instituto Nacional de Antropología e Historia reported on the discovery of 85 cm high ceramic statuette of the god Xipetotec in Tula, Hidalgo. That report did not make it to Ancient MesoAmerica News Updates due to a too busy schedule. Recently Milenio.com posted a short video of the excavation of this statuette and from this video I made a couple of screen shots. Apologies for the low resolution, but the video is not of very high quality as it was produced for easy viewing on the web. After these screenshots one can find the original INAH report on the find, in the updated version of December 3 (edited by AMaNU; photos INAH/Milenio):
Xipe Tótec en Tula - Una escultura con la efigie del dios mexica Xipe Tótec, de 85 centímetros de altura hecha en cerámica, cuatro entierros humanos con restos óseos y dos ofrendas, que preliminarmente se ha determinado que pertenecen al periodo de 900-1150 d. C., fueron descubiertos en un predio particular aledaño a la Zona Arqueológica de Tula, Hidalgo. Se trata la primera representación de esta deidad masculina descubierta en esta entidad.
Especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) realizan el rescate de los materiales prehispánicos, cuyo hallazgo se registró en el Boulevard Iturbe, de la ciudad de Tula, a sólo unos metros de la valla perimetral del sitio arqueológico. El arqueólogo Luis Gamboa Cabezas, adscrito al Centro INAH Hidalgo, dirige el rescate arqueológico y señaló que la importancia del descubrimiento radica en ser la primera escultura de este dios que se halla en un contexto tolteca. El área donde se presentó el descubrimiento, dijo, pudo tratarse de un barrio habitacional que se dedicó a la alfarería.
El Xipe Tótec fue hallado en un buen estado de conservación, “está completo y únicamente presenta un brazo desprendido y parte del rostro fracturado. Fue encontrado de forma horizontal a los pies de los restos de una escalinata, que en la época prehispánica formó parte de una casa habitación”. El dios representó la fertilidad masculina y el sacrificio, “Xipe Tótec significa en náhuatl “nuestro señor el desollado”, y representa a un individuo de pie con sandalias y taparrabo, cabellera larga y orificios en las orejas. Tiene una textura granulosa en todo el cuerpo que simboliza el estado de putrefacción de la piel”. Las autoridades del INAH mantienen suspendidas temporalmente las obras de drenaje que realizan los propietarios del terreno donde se registró el hallazgo, a dos metros de la valla perimetral de la Zona Arqueológica de Tula, donde los arqueólogos han procedido con el rescate, apegados a los lineamientos de excavación correspondientes.
“Primero se clausuró la obra momentáneamente para llevar a cabo el rescate, y se comenzó a realizar una cuidadosa excavación, en dos áreas de cuatro metros cuadrados y una profundidad de 80 centímetros. En la primera se descubrió la escultura y en la segunda los restos óseos junto con sus ofrendas”, abundó. Gamboa Cabezas, dijo que son pocas las representaciones de Xipe Tótec halladas en México, a pesar de que su culto se dio en toda Mesoamérica. Existen dos esculturas en el Museo de Apaxco, en el Estado de México, y una más en el Museo del Templo Mayor, que es la de mayores dimensiones y alcanza más de 1.5 metros de altura. Sin embargo, ésta es la primera que se encuentra en lo que fue la capital de la cultura tolteca. Respecto a los restos óseos humanos, detalló el arqueólogo, se recuperaron cuatro osamentas que preliminarmente se ha deducido corresponden a adultos; estaban orientados hacia el Este y se encontraban en posición fetal, aparentemente son contemporáneos a la escultura.
El material arqueológico asociado a los entierros consta de dos ofrendas compuestas por varios objetos de cerámica, entre ellos siete vasijas pequeñas completas y pedacería, que podrían tener la misma antigüedad de la escultura.Tanto las osamentas como el material arqueológico recuperado fueron trasladados a los laboratorios de la Zona Arqueológica de Tula, donde serán analizados y registrados. (Modificado el jueves, 03 de diciembre de 2009 ) (source INAH)

Tuesday, December 29, 2009

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Ancient MesoAmerica News Updates 2009, No. 37: Teotihuacan, Mexico - Digital Preservation of the Pyramid of the Feathered Serpent
Yesterday, Monday December 28, 2009, the blog of CyArk-Digitally Preserving and Sharing the World's Cultural Heritage reported on the recently concluded digital preservation project in Teotihuacan concerning the Pyramid of the Feathered Serpent as well as several other buildings at the site. The digital data also will be used by specialists of the Instituto Nacional de Antropologia e Historia in their ongoing preservation and conservation work at the Pyramid of the Feathered Serpent (which I prefer in reference to the supernatural feathered creatures adorning the facade of a building constructed circa AD 150-200) (edited by AMaNU):
Teotihuacan and the Pyramid of Quetzalcoatl: Digital Preservation of a Mesoamerican Wonder - Field work has just ended and I am currently in Mexico with our Director of Projects, Liz Lee, and CyArk partner (and friend) Frank Collazo of Leica Geosystems HDS. We have come to the wonderous site of Teotihuacan in collaboration with Mexico's INAH and the World Monuments Fund in order to Digitally Preserve the Pyramid of the Feathered Serpent, Quetzalcoatl. With a front (West facing) facade bursting with variable and numerous serpent heads, some with remnants of their original red and white frescoing, the pyramid is nothing short of incredible!
Unfortunately though, this remarkable structure is badly eroded and the serpent heads that once decorated each of its six tiers (steps) are mostly gone with only 33 remaining on the front facade of the pyramid; a few others are located within the site museum. And only one of the pyramid heads still dons its original jet-black obsidian eyes. The other three sides of the pyramid are rounded from erosion, hardly resembling a multi-tiered monument. As such, efforts at the park have been focusing on the conservation of the ruin to prevent further degradation and damage, much of which is being caused by moisture.
After two days in the field with a Leica HDS6000, our team completed the scanning of Quetzalcoatl's temple with 28 scans and the collection of nearly 385 million data points. Additional photographic panoramas were taken of the target pyramid as well as other archaeologically significant sites within Teotihuacan, notably the Avenue of the Dead, the Pyramid of the Moon, and the Pyramid of the Sun--the world's third largest pyramid.
The Digital Preservation data collected will be used by INAH to contribute too and aide ongoing preservation and conservation work at the Pyramid of Quetzalcoatl. It will provide topographic information of the pyramid and detailed surface information to monitor stones which may come loose during the erosion process. It can also provide detailed data for the intricate serpent heads which are suffering from salt damage (the salt is being transfered to the stones through excess moisture and left behind during evaporation). The data will also provide resources for other researchers and the interested public via the CyArk archive when the Digital Preservation project goes live next year.
The shear vastness of Teotihuacan and its truly monumental structures is awe-inspiring. We were very grateful for the support of WMF and it was a great priviledge to work with INAH. We at CyArk look forward to continued collaborations at Teotihuacan and other remarkable sites within Mexico. (written by Justin Barton; source CyArk)

Wednesday, December 9, 2009

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Ancient MesoAmerica News Updates 2009, No. 36: Chiapa de Corzo, Chiapas - Archaeological Site Open To The Public
Yesterday, the Instituto Nacional de Antropología e Historia reported that after three years of excavation, restoration, and consolidation the archaeological site of Chiapa de Corzo has been opened to the public. The origin of the site dates back to circa 1500 BC and the site is particularly known for one of the earliest recorded, but in part reconstructed, Long Count dates known (Stela 2, LC *7.*16.3.2.13, in 36 BC) and a small sherd with an incised text in Isthmian writing. The report provides additional information on the archaeological site, research in recent years, and future plans by INAH at other archaeologica sites (edited by AMaNU):
Abren sitio arqueológico Zoque - La Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo fue abierta al público esta mañana por Alfonso de Maria y Campos, director general del INAH, y el gobernador de Chiapas, Juan Sabines Guerrero, en consecuencia con el compromiso del presidente Felipe Calderón de habilitar a la visita pública diez nuevos sitios durante su administración.
Este sitio prehispánico, ubicado a sólo dos kilómetros del río Grijalva, en Chiapas, se convierte así en el tercero de esa lista y, según los expertos, es uno de los pocos asentamientos de la cultura zoque abiertos en el país. Se trata de un antiguo centro ceremonial y administrativo, cuyo origen se remonta a casi 3 mil 500 años, que sirvió como punto estratégico en las rutas de comercio entre el Golfo y el Pacífico.
Luego de tres años de trabajo ininterrumpido, y alrededor de tres millones de pesos invertidos por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta) para la adquisición de los terrenos, el trabajo arqueológico y la habilitación de servicios al visitante, “un anhelo ciudadano llega hoy a ser realidad”, como señaló el presidente municipal de Chiapa de Corzo, Mariano Abelardo Aguilar Díaz, durante la ceremonia de apertura.
El director del INAH, Alfonso de Maria y Campos, recordó el compromiso presidencial de ofrecer para el disfrute del público diez nuevas zonas arqueológicas, y señaló que tres de ellas están en territorio chiapaneco; “en este sentido, Chiapas es la entidad más beneficiada, ya que a ésta, que hoy entregamos al pueblo y al gobierno de Chiapas, se sumarán dos sitios más en los próximos años: Plan de Ayutla y Lagartero”.
De Maria y Campos, reconoció y agradeció la colaboración de la compañía Nestlé —cuya planta en el municipio chiapaneco exporta leche en polvo y derivados a Centro y Sudamérica— por la donación de 6 mil 500 m2 de terreno para consolidar la poligonal arqueológica, que actualmente es de 1.5 hectáreas, y anunció que en breve concluirán las negociaciones con otros propietarios para la compra de una y media hectárea más.
El titular del INAH señaló que el sitio se convertirá en un lugar de convivencia y de refuerzo de la identidad chiapaneca; un parque cultural que pone en valor el patrimonio de México, y da testimonio del devenir de los chiapanecos.
Por su parte, el gobernador Juan Sabines Guerrero, refirió que la apertura del sitio es una “oportunidad para todos los habitantes del estado, que estamos obligados a conocerlo, ya que “Chiapa de Corzo es el sitio que nos da origen; aquí, en Chiapa de los Indios, está el origen y el orgullo de llamarnos chiapanecos”.
El mandatario aplaudió la determinación del gobierno federal para fomentar el turismo en Chiapas, y con ello generar inversión y derrama económica, al tiempo de que anunció que se abrirá la Licenciatura en Arqueología en el plantel que tiene la universidad estatal en Chiapa de Corzo.
La Zona Arqueológica de Chiapa de Corzo se localiza a 17 kilómetros de Tuxtla Gutiérrez, en el Barrio Benito Juárez en el municipio de Chiapa de Corzo. El público interesado puede visitarla gratuitamente durante la temporada vacacional de fin de año, de lunes a domingo de 9 a 17 horas.
El señorío de los zoques - En la Zona Arqueológica Chiapa de Corzo, el visitante podrá apreciar tres edificios principales, construidos durante el apogeo del sitio, hace más de mil años, denominados Estructura 1 o El Palacio, Estructura 5 y Estructura 7, donde residieron los gobernantes zoques de este antiguo centro rector. “Son los ejemplos más representativos donde se desarrollaban las actividades rituales y administrativas durante las últimas etapas constructivas, hacia 900 d. C. Se estima que por esas fechas llegó a tener alrededor de 70 mil habitantes, quienes vivían en los alrededores”, explicó el arqueólogo Adán Pacheco Benítez, director del Proyecto Arqueológico Chiapa de Corzo.
“La apertura de esta zona arqueológica, —que además fue centro rector de una amplia región de la Depresión Central de Chiapas, en las fértiles márgenes del río Grijalva—, servirá para que el público deseche la idea errónea de que todos los asentamientos prehispánicos del sureste mexicano son mayas, ya que éste es de filiación zoque”, apuntó.
Esta antigua ciudad, detalló, fue fundada hacia el año 1400 a. C., y a partir de entonces tuvo una ocupación y crecimiento constantes. “En distintos momentos Chiapa de Corzo sostuvo contacto con las culturas olmeca y maya. Particularmente mantuvo una fuerte relación con grupos olmecas, alrededor de los años 850 y 450 a. C., debido a su cercanía con centros como San Lorenzo, La Venta e Izapa.
“Posteriormente, se dio el vínculo con los mayas, a partir del año 400 a. C., como lo revelan los hallazgos de material cerámico que se encontró durante las excavaciones. Esta relación fue también estrecha, al grado de que los zoques adoptaron la llamada alfarería maya sierra rojo, que la adoptaron y comenzaron a manufacturar localmente”, abundó.
El arqueólogo, adscrito al Centro INAH Chiapas, comentó que culturalmente este lugar fue el paso obligado de las mercancías que se transportaban entre el Golfo y el Pacífico. “Controlaron las rutas de comercio, de tal forma que, lo mismo acercaban la obsidiana desde lo que hoy es Guatemala, que otras mercancías, como el algodón, del centro y el norte de México”.
Tras la adquisición en 2006, por parte del INAH, de 1.5 hectáreas de terreno donde se ubican los tres edificios prehispánicos que ahora puede visitar el público, comenzó el trabajo de excavación, consolidación y estabilización de las estructuras piramidales. “En 2007 emprendimos el trabajo arqueológico con miras a su apertura, y se han desarrollado tres temporadas de labor que concluyen este mes.
“Durante este trienio se ha contado con la participación de la comunidad del municipio de Chiapa de Corzo y, particularmente, del Barrio Benito Juárez, donde se asientan los vestigios. Derivado de este proyecto arqueológico, se han beneficiado entre 50 y 70 personas, contratadas en cada una de las tres temporadas”, indicó el arqueólogo.
Pacheco Benítez añadió que durante estos tres años de excavación y restauración se han hallado cerca de 60 mil fragmentos de cerámica, de los cuales la mitad han sido analizados, y a partir de lo cual se han determinado las distintas ocupaciones que tuvo el área. Así mismo, el año pasado se registró el descubrimiento de los restos óseos, muy erosionados, de una mujer con aproximadamente 1.55 metros de estatura, y que pudo haber fallecido a los 40 años de edad. Hasta el momento no se ha precisado su antigüedad.
Sobre las causas por las que este sitio fue abandonado, las hipótesis apuntan a cambios en las rutas de comercio o conflictos internos. “Después de su auge, alrededor de 900 d. C., vino su despoblamiento; sin embargo, poco tiempo después nuevamente fue ocupado por los zoques, pero ya no con carácter sagrado, sino como espacio habitacional.
“Posteriormente, a finales de 1400 d. C., los zoques fueron expulsados por los indios chiapa, aunque su permanencia en el lugar fue corta, porque en 1528 llegaron españoles, al mando de Diego de Mazariegos, lo que dio origen al mito del Cañón del Sumidero, que refiere que los chiapa decidieron arrojarse al vacío antes que ser conquistados”, concluyó Pacheco Benítez.
(modificado el miércoles, 09 de diciembre de 2009; source INAH)

Tuesday, October 20, 2009

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Ancient MesoAmerica News Updates 2009, No. 35: Tamtoc, San Luis Potosí - Discovery of 37 Burials at La Noria, Tamtoc
On Monday, October 19, 2009, the In reported that recently 37 burials were discovered in the area known as La Noria in the archaeological site of Tamtoc, located in the Mexican state of San Luis Potosí. The burials date from the period of circa A.D. 1100 to 1200; the bones show signs of severe infections and resulting physical deformations. The INAH report provides further details on the recent excavations as well as on Monument 32, which was found in the same area (edited by AMaNU):
Hallan 37 entierros en Tamtoc - El reciente hallazgo de 37 entierros humanos de la cultura huasteca, en la Zona Arqueológica de Tamtoc, San Luis Potosí, indica que entre los años 1110 y 1200 d.C. un sector de la población sufrió graves infecciones que repercutieron en deformaciones físicas, como lo revelan las huellas que presentan los huesos.
Los estudios arqueológicos y de antropología física, realizados por expertos del Insitito Nacional de Antropología e Historia (INAH-Conaculta), apuntan a que se trató de un grupo poblacional que se distinguía del resto, toda vez que todos los esqueletos que presentan patologías han sido descubiertos en el área norte conocida como La Noria, donde también se ubica la escultura monolítica Monumento 32, asociada con la fertilidad.
La arqueóloga Estela Martínez Mora informó que, derivado de la reciente temporada de excavaciones llevada a cabo de febrero a abril del año en curso, se recuperaron un total de 27 esqueletos, que se suman a otros 10 descubiertos durante 2008. En total, la muestra de restos humanos se integra de 67, ya que en años anteriores se registraron alrededor de otros 30 que se encuentran en bodega.
Explicó que a partir de análisis de antropología física, encabezado por Patricia Hernández, del posgrado de la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), aplicados a los 27 restos óseos con evidencias de deformación, se ha podido determinar que se trata de una población que sufrió fuertes infecciones.
“En los huesos de todos los individuos se han identificado deformaciones y huellas notorias de ese tipo de patologías. Hasta el momento la población con estas características solamente se ha localizado en esta parte del sitio”, indicó Martínez Mora, quien junto con Guillermo Córdova Tello, coordina el Proyecto Arqueológico Origen y Desarrollo del Paisaje Urbano de Tamtoc. Los avances de estas investigaciones fueron presentados en el XV Coloquio Internacional de Antropología Física “Juan Comas”, organizado por el INAH, la Asociación Mexicana de Antropología Biológica y el Instituto de Investigaciones Antropológicas de la UNAM, que se desarrolla del 18 al 23 de octubre en Mérida, Yucatán.
Ahí, la arqueóloga señaló que estos datos son de relevancia porque amplían el conocimiento sobre los antiguos habitantes de ese sitio huasteco. “A la fecha la única hipótesis que se ha podido plantear es que se trata de gente con problemas de salud severos. Eso los hizo diferentes y por alguna razón fueron enterrados en el área de La Noria. Sin embargo se necesitan estudios meticulosos y una muestra mayor de restos para plantear una teoría amplia acerca de las antiguas poblaciones de Tamtoc”.
Un avance importante derivado de la integración de la antropología física a las investigaciones en Tamtoc —abundó Martínez Mora—, es que el área de La Noria se había asociado a lo femenino, por la representación del Monumento 32 o Calendario Lunar ahí localizado, y porque la mayoría de enterramientos corresponden a mujeres, a pesar de que los elementos arqueológicos presentan diferencias en los periodos a los que pertenecen.
“El monolito es del año 600 a.C. y los túmulos o entierros de alrededor de 1100 y 1200 d.C. Con los 27 entierros que recuperamos en 2009, más los 10 de la temporada 2008, nos pudimos dar cuenta que el área no es exclusiva de mujeres, aunque predominen, porque también hay restos de hombres e incluso de niños de entre 3, 6 y 13 años”. El hallazgo de los entierros se dio en un espacio con la presencia de túmulos (una especie de pequeñas criptas circulares donde depositaban a los muertos y que eran cubiertas con montículos de piedras) que miden entre 50 centímetros de diámetro por 30 ó 40 centímetros de alto.
La característica del espacio donde se encontraron los túmulos, es que se trata de un corredor con orientación este - oeste, en probable relación con la puesta del sol. “No se puede hablar propiamente de panteón porque en la época prehispánica no existía ese concepto; se trata de un área de enterramiento que no se puede analizar de manera aislada del sitio, tenemos que ver el contexto para hacer asociaciones, es necesario analizar todo el espacio para proponer una hipótesis.
“Cada túmulo funerario no corresponde con un entierro porque, por ejemplo, en esta etapa desmontamos 14 de estas estructuras y contenían 27 individuos; incluso pensamos que este espacio se reutilizó porque hay fragmentos óseos de otros esqueletos removidos, entonces, posiblemente estos espacios se reutilizaban constantemente”, explicó la arqueóloga del INAH. Los túmulos funerarios pertenecen al periodo Posclásico (1100 - 1200 d.C.), es decir que corresponden a la última etapa de ocupación de Tamtoc por grupos prehispánicos; precisó Martínez Mora, al indicar que hasta el momento se ha explorado 20 por ciento del área de túmulos.
En la siguiente temporada, adelantó, que se desarrollará de mediados de octubre a diciembre del año en curso, esperamos concluir la excavación del 80 por ciento restante, lo que permitirá contar con una muestra cada vez más grande de restos óseos de la antigua población.
“Eso a su vez permitirá interpretar mejor qué tipo de personas se enterraron ahí, porque obviamente no toda la población fue enterrada ahí. Así como indagar más sobre las características de la infección, cuyos efectos incluso eran visibles, porque se llegaron a deformar los huesos de manera impresionante dejando graves marcas”. Además de los restos óseos, agregó Estela Martínez, se han hallado otros materiales arqueológicos como puntas de proyectil, cuentas de collares, pendientes y pulseras.
Por su parte, el arqueólogo Guillermo Córdoba comentó que otro aspecto relevante del proyecto es la consolidación de un equipo de antropólogos físicos, arqueólogos y un historiador, enfocado al estudio del proceso de desarrollo social que tuvo Tamtoc. “Ese aspecto es muy importante porque si no tenemos un conocimiento depurado de qué ocurrió en esa ciudad, no cobra sentido para el público. Tenemos que dotarla de significado”, expresó al adelantar que con la información obtenida hasta el momento ya se empieza a conceptualizar la construcción de una sala introductoria del sitio arqueológico. (source INAH)